Polo estaba muy triste .Le parecía que su mama y su papa
No le prestaban atención.
Y se preguntaba el porque.
Entonces fue a pasear por el banco de hielo y vio un grupo a lo lejos .Se acerco con cuidado.
¡Ahí estaban todos sus amigos .El caribú Walter, el lobo Rayo de Luna, la foca Lunares y el pingüino Pimpín. Hablaban sobre lo que habían pescado esa mañana.
_ Nunca había atrapado tantos peces de una sola vez _decía Pimpín.
_Yo tampoco _le respondío Rayo de Luna_.Hoy tuve mucha suerte.
Walter miro a Polo y le pregunto:
_¿por que estás tan callado, Polo? tienes cara de preocupado.
_Sí, tienes cara de preocupado _ afirmo Rayo de Luna_.
Nos lo puedes contar .Somos tus amigos.
Polo dudó, pero termino de confiar en ellos.
-No sé muy bien que pasa, pero estos días siento que mi mama y mi papa no me prestan nada de atención.
Pimpín quedó de lo más sorprendido.
-Alo mejor no te has portado bien con tus papas. ¿Has hecho alguna travesura?
-será eso- dijo lunares-. Cuando me porto bien, me doy cuenta de que ellos no se enfadan.
-Pero me parece que no he hecho nada malo -contento polo.
De repente se oyeron gritos a lo lejos.
-son mis hermanos queme llaman -dijo pimpín-.
Mamá nos esta esperando.¡ Hasta luego!
-Yo también tengo que irme -dijo lunares-.No quiero que mi mamá se preocupe.
Mientras pimpín y Lunares se alejaban, Rayo de Luna le dijo a Polo: -En realidad, pensándolo mejor…Estos días, ¿te has fijado bien en la barriga de tu mamá?
-¿La barriga de mi mamá? -repitió polo, con los ojos bien abiertos.
-Hace un tiempo, a mi también me pareció que mis papas estaban enfadados conmigo -le explico Rayo de Luna.
-Pero estaba equivocado .Mi mamá tenía a mi hermanito y mi hermanita en la barriga, y se pasaba el día pensando en ellos. Seguramente va acrecer tu familia. Tienes que estar contento. Y sobre todo, no pongas esa cara triste, que preocupa a tus amigos.
Intrigado por lo que le había dicho sus amigos, polo volvió a casa.
Allí vio que sus padres estaban dormidos, abrazados el uno al otro.
Al mirar a su mama de cerca se dio cuenta que tenia una barriga enorme.
Enseguida oyó la voz de su mama:
-¿Qué haces, polo? ¿Por qué nos miras como si nonos hubieses visto antes? Ven, acércate.
-No quiero molestar - contesto polo-.
No quiero molestarte mamá.No quiero molestara tu bebé…-Tú no molestas nunca- dijo la mamá de polo-. Ven acurrucarte a nuestro lado.
-Acércate a mí y escucha como late el corazoncito del bebé.
Cuando venga al mundo te va a necesitar mucho. ¿Por que estas tan triste, polo? sabes muy bien que una mamá quiere por igual a cada uno de sus hijos.
Y los quiere para siempre.

Autor: Jean-Baptiste Baronian